Espárragos de la Ribera

Degustando espárragos de la Ribera y recordando como lo hacían mis abuelos.

Anuncios

La semana pasada, uno de los amigos de la Ribera Navarra me hizo un regalazo: una bolsa de espárragos blancos. De los de aquí. De los buenos. De los que por estas fechas alcanzan precios desorbitados en las fruterías de las ciudades.

image

He esperado al fin de semana para degustarlos. Su sabor me produjo una doble sensación.
Por un lado me trasladó a la época en que mis abuelos plantaban espárragos en una huerta.

image

Cada día iban a inspeccionar si algún fruto había ahuecado la tierra para cortarlo inmediatamente. En aquella época, no se utilizaban plásticos para proteger del sol las blancas yemas y, si esperabas demasiado, y su color tornaba a morado, el espárrago ya no se pagaba como de primera calidad.

image

Las madrugadas para evitar los rayos, el esfuerzo del cuerpo doblado, estaban al orden del día. Y todo para conseguir una pequeña producción que llevar, previamente cortados a la medida, a un distributor del que sobre todo recuerdo una báscula romana.
Mis otros abuelos plantaban cebolletas y pepinillos. Todos ellos almendros e higos. La economía en aquellos tiempos se basaba en muchas pequeñas producciones, que que complementaban los cultivos estrella: la vid y el cereal.
La otra sensación que me dio cuando probaba estos espárragos, con todo ese sabor tan potente,  tuve la sensación de que estamos perdiendo la estacionalidad de los productos y nos pasamos más tiempo consumiéndolos fuera de temporada que en la que le corresponde. Y nos hemos acostumbrado a los productos en conserva o procesados. Tanto que a veces ese producto natural lo aborrecemos y apreciamos otro con sabor neutro pero con una bonita etiqueta. Así la leche de vaca o cabra la notamos demasiado fuerte, los quesos más consumidos son suaves, preferimos la miel no tan fuerte, los espárragos en conserva o las bolsas de brotes tiernos en vez de una tierna lechuga recién traída de la huerta.

image

Este verano, cuando el olor a pimiento natural, hojas de albahaca y tomate maduro llene la cesta espero olvidar ese duro invierno con las estanterías de los supermercados estén llenos de productos plastificados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s